Las huellas del Progreso

Todo cambio tecnológico es un cambio generacional. Las consecuencias y el poder de una nueva tecnología sólo se desencadenan en toda su plenitud cuando aquellos que han crecido con ella se hacen adultos y comienzan a arrinconar en los márgenes a sus obsoletos ancestros. A medida que las generaciones más viejas van falleciendo, se llevan consigo el conocimiento de todo lo que se perdió cuando apareció una nueva tecnología, y sólo permanece el recuerdo de lo que se ganó. De este modo, el progreso borra sus huellas, y renueva constantemente la ilusión de que el lugar en el que estamos es el lugar al que indefectiblemente debíamos llegar.

Nicholas Carr, La pesadilla tecnológica
Pronto en librerías

La sinrazón turística

«El capitalismo ha hecho del ocio un negocio, y la fuerza del encanto de la industria del turismo descansa en su capacidad de negar precisamente su carácter industrial, sometido por tanto a las reglas de un productivismo y un consumismo que no conocen fronteras, haciendo caso omiso de la idiosincrasia de huéspedes y anfitriones. La movilidad turística está al servicio del consumo del mundo. El turista, que en sus primeros pasos era un experimentador existencial, se ha convertido muy pronto en un consumidor geográfico. El turismo, tantas veces presentado como la versión ideal de la movilidad contemporánea, merece ser examinado a la luz de la inteligencia crítica».

Muy pronto en sus librerías…

Civilización, tecnología y barbarie

«La mecanización y la industrialización han transformado en poco tiempo el planeta, haciendo trizas los ecosistemas y las comunidades humanas mediante el monocultivo, la nocividad industrial y los mercados de masas. El mundo se parece hoy más a las advertencias proféticas de los pueblos primitivos que a la huera propaganda del sistema industrial: las plantas desaparecen y los animales mueren; los suelos quedan tan yermos como el espíritu humano, los grandes océanos envenenados, la lluvia convertida en algo corrosivo y mortal, las comunidades humanas en guerra unas con otras por despojos menguantes. Y todo ello al borde de la gran aniquilación, posible con sólo pulsar unos botones al alcance de unos cuantos imbéciles, cabezas de zek, encerrados en sus búnkeres fortificados. Los raíles de la civilización no sólo conducen al ecocidio, sino a un suicidio evolutivo.

Cada imperio se tambalea sobre el olvido que él mismo ha creado, y tarde o temprano acabará cubierto de arena. ¿Sobrevivirá entre las ruinas un mundo digno de ser habitado?»

Muy pronto en sus librerías…

Hay que rechazar el desarrollo (Pier Paolo Pasolini)

Muy pronto, en Ed. El Salmón, La lengua vulgar, de Pier Paolo Pasolini.

El «modelo de desarrollo», que está cerca de alcanzar su madurez, es el que nos ha impuesto la sociedad capitalista. Proponer otros modelos de desarrollo, significa aceptar ese primer modelo de desarrollo. Significa querer mejorarlo, modificarlo, corregirlo. No: no hay que aceptar ese «modelo de desarrollo». Como tampoco es suficiente con rechazar ese «modelo de desarrollo». Hay que rechazar el «desarrollo». […] Cinco años de «desarrollo» han convertido a los italianos en un pueblo de idiotas y de neuróticos. Cinco años de miseria pueden llevarlos de nuevo a su humanidad, por mísera que sea.

pasolini borgata